Tipos de Filtros: Para Sedimentos

Tipos de Filtros: Para Sedimentos

En Español

Filtros de sedimentos

Retirar los sedimentos es la primera etapa de cualquier sistema de purificación, y en muchos casos un paso previo indispensable, como pretratamiento antes de la entrada del agua a los sistemas purificadores. Por lo que los filtros de sedimentos, forman parte intrínseca de cualquier sistema de purificación de agua.

Los materiales utilizados para filtrar el agua de consumo, están limitados a los empleados en los filtros de cartuchos desechables. Siendo principalmente; Las mallas de nylon y el polipropileno, y se comercializan principalmente en tres tamaños; 5, 10, y 20 pulgadas.

Filtros de polipropileno

Son los más utilizados en los filtros de sedimentos en cartuchos, como los que equipan los equipos purificadores. Intervienen de manera muy importante en el buen funcionamiento de los mismos. Estos filtros no solo forman parte de los sistemas de purificación. También se ocupan de un pretratamiento del agua, necesario en muchos casos para la correcta purificación posterior.

Principalmente el material filtrante que los compone es el polipropileno. Un material plástico de uso alimentario, e inmune a la descomposición bacteriana. Hecho este que le confiere unas propiedades inmejorables, para su uso con aguas potables.

El polipropileno permite fabricar fibras de distinto grosor y longitud. Estas fibras son las utilizadas para retener las partículas, o sedimentos. Se fabrican principalmente en tres formatos:

Filtro de fibras de polipropileno

Compuesto por micro fibras que compactadas, forman por si solas un cartucho filtrante. Es  muy efectivo para retener las partículas más pequeñas, por presentar una gran superficie  y la cantidad de material filtrante que los compone.Con varios niveles de filtración;  1, 5, 20, y 50 micras.

Filtro de hilo de polipropileno bobinado

Compuesto por hilos bobinados sobre un soporte plástico, es el más usado en filtros de protección. Por su construcción es uno de los filtros más limpios, no soltando partículas de la propia materia filtrante. Con niveles de filtración de; 1, 5, 20, 50, y 100 micras.

Filtro de polipropileno plisado

Fabricado con un tejido hecho del mismo material. Es el que menos pérdida de carga presenta, permitiendo un alto caudal de filtrado. Con 1, 5, 20, 50 micras de luz.

Filtros de malla

También existen los denominados filtros de malla, que son más apropiados para protección que  para una purificación del agua. Se componen de una estructura plástica que soporta una malla normalmente de nailon o polipropileno, que retiene las partículas. Tienen poca superficie filtrante, por lo que en caso de exceso de suciedad se colmatan enseguida. La medida más normal de luz de filtrado son 75 micras para el formato en cartucho. Su mayor ventaja es la de ser lavables y reutilizables, mientras la malla no presente daños.

Efectividad de los filtros

Los cartuchos deben retener al menos el 95% de las partículas en suspensión. Por ello en los casos de partículas especialmente finas, es recomendable aumentar el número de filtros a utilizar. Sobre todo si tenemos que proteger a membranas de ósmosis, o sistemas de microfiltración.

Cuando cambiar el filtro de sedimentos

El cambio de los mismos se efectuará dependiendo de la cantidad de elementos presentes. Las carcasas porta filtros transparentes, nos ayudan a controlar visualmente la cantidad de suciedad retenida en el filtro. Un dato que nos indica la necesidad del cambio, es la pérdida de caudal por el aumento de la pérdida por carga. Pero como norma general, para evitar la putrefacción de la materia retenida, el cambio se efectuará al menos una vez al año.

(más…)

Descalcificadoras: Todo sobre ellos

Descalcificadoras: Todo sobre ellos

Los polifosfatos como anti incrustantes de la cal

Estos económicos sistemas son muy utilizados por su efectividad y su bajo coste. Es muy importante que para su uso en agua potable, los polifosfatos sean de uso alimentario. Aun siendo de uso alimentario se recomienda purificar con ósmosis inversa. Está recomendación está motivada por la imposibilidad de dosificar correctamente, cuando se utiliza por medio de filtros.

Cómo funcionan

Este sistema contra la cal se basa en añadir al agua polifosfatos, que evitan las incrustaciones en el interior de tuberías y aparatos. Básicamente se compone de una carcasa portafiltros, que en su interior lleva alojado un cartucho que contiene polifosfatos. Con el paso del agua por su interior se diluyen, evitando que la cal pueda incrustarse.

El uso más frecuente

Como protección de las instalaciones y los electrodomésticos como lavadoras, lavavajillas, calderas, y termos. También como tratamiento previo o posterior a la descalcificación. Evita el taponamiento de los goteros en los sistemas de riego por goteo, evitando los frecuentes atascos.

Modelos más usuales

Principalmente se pueden encontrar en tres modelos distintos.

Uno para uso general en toda la instalación en cartuchos de 10 pulgadas. Dos más pequeños, que se pueden adaptar directamente a la entrada de lavadoras y lavavajillas o a termos y calderas.

Cuando se observe una importante reducción de la cantidad de polifosfatos, en el interior de los filtros se procederá a rellenarlos o cambiar el cartucho.

Por su bajo coste siempre merece la pena instalarlos, evitando costosas averías en los electrodomésticos. Con su uso evitamos varios de los inconvenientes que se derivan de la cal, y del uso de los descalcificadores a los que complementa.

Para qué se usan

Retiran del agua la cal y el magnesio. Al bajar el contenido en cal los detergentes actúan correctamente. Mejorando el lavado de la ropa, la limpieza, y aseo diario. También en algunos casos colaboran como un pretratamiento a la ósmosis.

Que necesito para utilizar un descalcificador

En caso de aguas muy duras los descalcificadores son realmente grandes, necesitando un buen espacio para su instalación. Lo necesario para poder utilizar un descalcificador será; una toma eléctrica para alimentar la válvula y su programador, acceso a la entrada de agua general para realizar la derivación, y un desagüe para tirar el agua y la salmuera de regeneración.

El mayor problema de los descalcificadores

Como cambia el calcio por el sodio, hace que el agua sea insalubre por el exceso de sodio. Recordemos que es más perjudicial el sodio que el calcio o magnesio.  Estos sistemas elevan la conductividad del agua, al añadir más sodio. Por lo anterior, no se recomienda consumir el agua descalcificada, si no ha pasado por un sistema de ósmosis inversa.

Como funciona un descalcificador

Estos sistemas basan su funcionamiento en las resinas intercambiadoras de iones. En el anterior enlace podéis conocer su principio de funcionamiento.

Estas resinas están en dentro de un depósito, por cuyo interior se hace circular el agua. A su paso por la resina el agua deja la cal y el magnesio, y coge el sodio que desprende la resina. Esta resina una vez se satura por la cal hay que regenerarla, haciendo pasar salmuera por ella. Con ello la resina suelta cal y magnesio y absorbe el sodio de la salmuera. El proceso de regeneración está automatizado lavando y aclarando el sistema, para dejar las resinas listas y libres de sal.

Todo el sistema es controlado por el cabezal/válvula, que una vez programada mide la cantidad de litros de agua que pasan por el interior del descalcificador. Con la medida del consumo, los litros de resina y la dureza del agua, realiza el cálculo de cuando se saturan las resinas iniciando un ciclo de regeneración.

Qué consume un descalcificador

Un descalcificador consume agua y sal en cada regeneración. La cantidad consumida depende de cada equipo. Los más modernos a contracorriente, consumen una media de 100 gr de sal por cada litro de resina a regenerar. El consumo de agua por regeneración en el caso de un equipo de unos 30 litros de resina,  está alrededor de 175 litros. Este agua consumida para los lavados y la salmuera, por su alto contenido en sal debe ser vertida a un desagüe.

El consumo de corriente eléctrica es mínimo, menos de un amperio (unos 200w), y solo en el momento que actúa el motor de la válvula. Cuando el equipo se encuentra en reposo consume menos de 100 miliamperios.

Cuantas veces se hace la regeneración de la resina

Que un descalcificador realice una regeneración depende de tres factores; el principal es la dureza del agua: A más dureza más regeneraciones. Otro importante son los litros de resina del descalcificador: Mayor cantidad de resinas, mayor tiempo para que se saturen. Por último la cantidad de agua que se consuma: A mayor consumo, antes saturamos las resinas.

Por lo anterior podemos decir, que cada caso e instalación es único, por el factor variable del consumo de agua. A parte del contenido en cal, y litros de resina del equipo.

De cuantos litros de resina debe ser mi descalcificador

Todo depende de dos factores; la dureza del agua de entrada, y el consumo de agua en la vivienda. Teniendo en cuenta lo anterior, lo primero  será conocer la dureza total del agua que utilicemos. En el anterior enlace puedes ver cómo conocer este parámetro.

El consumo de agua en el hogar se calcula aproximadamente adjudicando un consumo de 100 litros por persona y día. Para no quedarnos cortos en los cálculos, siempre aumentaremos en un 20% esta cantidad, pasando a 120 Litros/día.

Que son las resinas descalcificadoras

Estas resinas descalcificadoras también son llamadas resinas intercambiadoras de iones, por el medio que utilizan para atrapar las sustancias. Tienen el aspecto de micro bolas plásticas (resina) y en su uso más cotidiano, son las utilizadas para retener la cal en los sistemas descalcificadores.

El intercambio iónico

Este término tan técnico de por sí, es la facultad que tienen estas resinas de atrapar determinadas sustancias con cargas positivas o negativas (resinas cationicas y resinas anionicas), e intercambiarlas por otras. En el fondo nos vienen a decir que una vez cargadas de una determinada sustancia, (sodio en el caso que no ocupa) son capaces de liberarla al cambiar por otro determinado ion de la misma carga (calcio). Se ha intercambiado el ion sodio por el ion calcio del agua. Produciéndose un ablandamiento (disminución de la dureza) de la misma, al disminuir el contenido en calcio y magnesio.

Todo este proceso es reversible. Cuando las resinas se han cargado de un determinado ion, cal en este ejemplo. Solo basta hacer circular por la resina agua saturada cargada del otro ion (sodio), para  que de nuevo cambien su carga. Con eso se consigue su regeneración y que vuelva a empezar su proceso.

Resinas cationicas o anionicas

En el agua podemos encontrar sustancias que tienen los dos tipos de carga. Siendo los principales de carga negativa o aniones: Los cloruros, bicarbonatos, carbonatos, nitratos, sulfatos y silicios. Los cationes generalmente presentes: Calcio, Sodio, Potasio, magnesio, Manganeso y hierro.

De acuerdo con los elementos que deseemos retirar del agua, podemos utilizar unas resinas, otras, las dos por separado, o una mezcla de las dos. Utilizadas en sistemas de tratamiento doble, catión y anión, son capaces de desmineralizar el agua en un muy alto grado.

El uso habitual

La aplicación más usual para la descalcificación, está adjudicada a las resinas cationicas. Son las encargadas de retirar las partes de Calcio y Magnesio, que son las que dan la dureza al agua. Están en el interior de todas las descalcificadoras del mercado.

Como dijimos en el capítulo anterior dependiendo del grado de desmineralización que queramos obtener, se puede utilizar un tren de los dos tipos de resinas o un complejo sistema con una mezcla de las dos. Estos equipos de elevada sofisticación y precio, normalmente no entran dentro del ámbito de uso doméstico.

Purificador de Agua: Carbón Activado

Purificador de Agua: Carbón Activado

El carbón activado

Sus propiedades como adsorbente, le confieren un poder de purificación que no se iguala a ninguna otra sustancia.

El poder de adsorción del carbón activo, es dado por la estructura microscópica de este material. Esta estructura hace que su superficie sea enorme, para el volumen que ocupa. Algunas fuentes dan el dato de 600 a 800 m2 de superficie, por gramo de carbón activado.

Es esa enorme superficie la que hace que diversas sustancias, se vean retenidas o modificadas. En especial las de origen orgánico que son las más retenidas. Entre otras; aceites, hidrocarburos, productos de fermentaciones, de la descomposición de la materia orgánica, gustos, olores, junto con otras sustancias sólidas que no están disueltas.

También adsorbe un gran número de compuestos químicos. Incluyendo; Flúor, Bromo, Yodo, Cloro, sus derivados halogenados, y un largo etcétera de químicos. Siendo especialmente efectivo con el cloro y sus derivados.

El mejor para eliminar al cloro

Es el cloro uno de los elementos que mejor retira del agua, al sufrir una transformación en contacto con el carbón activado. Carbón que actúa como reactivo y catalizador con el cloro, descomponiéndose. Incluso cuando el poder de adsorción del carbón activado está llegando a su fin.

Uso para la purificación de agua

Al ser un material insustituible por la gran cantidad elementos que retira, se aplica en todos los campos de la purificación del agua. Tanto en las plantas depuradoras, como en los purificadores domésticos, es el encargado de retirar muchas sustancias indeseables.

Cartuchos para purificadores

Se presentan en varias medidas pero su principal diferenciación está en la forma del carbón activado, que llevan en su interior. Esta forma es distinta dependiendo de la etapa de purificación a la que se destina.

Para su utilización en las primeras fases de la purificación tenemos dos tipos de filtro:

Carbón en bloque: En este tipo de filtro el carbón se presenta formando un bloque compacto. Esta compactación hace que además de purificar, sea capaz de retener partículas de más de 5 micras. Por esa cualidad se puede emplear tanto como filtro de sedimentos, para aguas limpias. Como para su uso más habitual, que es el de tercera etapa en purificadores y equipos de ósmosis.

Carbón granulado: Utilizado como segunda etapa, principalmente como declorador/purificador. Usado también como tratamiento previo a los purificadores, en aguas con muchos micro sedimentos y materia orgánica en suspensión.

No puedo dejar esta parte sin volver a mencionar el cartucho de carbón en grano. Por ser una de las combinaciones del elemento que nos ocupa, y por la gran capacidad purificadora del mismo. Es en los purificadores de una sola etapa, donde mejor demuestra su alto poder purificador.

Post filtros

Para la utilización en las últimas fases de la purificación, están los post filtros:

Post filtro de carbón de coco: Compuestos principalmente de carbón de coco, en gránulos muy finos. En esta última etapa son los encargados de terminar el proceso de purificación. Refinan el agua eliminando cualquier sabor extraño, que pudiera quedar de las etapas anteriores. Purifica y dulcifica el agua, haciéndola de muy agradable sabor.

Desinfección de Agua: Cloración

Desinfección de Agua: Cloración

Los pros y los contras y dónde es obligatorio su uso

Teniendo en cuenta que la filosofía de la purificación del agua, pasa por retirar cualquier sustancia nociva que pudiera llevar, en esta nota les describiremos los distintos sistemas utilizables para la desinfección del agua con el uso del cloro.

Estos compuestos los podemos retirar con un sistema purificador en el punto de consumo de la casa, como lo es la cocina.

Los sistemas de desinfección por cloración serán simplemente detallados para dar una idea de su funcionamiento. En el caso de querer utilizar los sistemas más complejos, es necesaria la instalación, con un técnico en el tema.

El ph y el cloro

La efectividad del cloro como desinfectante, está directamente relacionada con el ph del agua a tratar. Cuanto mayor es el ph del agua, mayor es el tiempo que necesita el cloro para destruir los organismos a eliminar. Por lo anterior, en numerosa ocasiones la adicción de cloro, debe ir unida al ajuste del ph en el agua. Esto hace que se encarezcan en gran medida los sistemas de cloración. El ph del agua a clorar debe permanecer en el entorno de 7, ya que es en este nivel de ph, cuando la forma activa del cloro alcanza un nivel óptimo para la desinfección.

Dónde es obligatorio el uso de la cloración

Su uso se hace obligatorio en aquellas instalaciones destinadas a uso público, y en la industria alimentaria.

También se aconseja su uso en instalaciones particulares en las que exista acumulación de agua caliente o grandes depósitos, donde el agua permanezca allí durante mucho tiempo. En este último caso también se pueden utilizar los esterilizadores por ultravioletas, en la fase previa a el almacenamiento en el depósito, y en el momento de introducirla en el circuito de consumo (se aconseja en las dos).

La cloración salina

Este sistema es aplicado principalmente en la cloración de las piscinas. En el ámbito del uso doméstico para agua potable, y por el momento tiene pocos sistemas diseñados para eso.

Los cloradores salinos se basan en la electrolisis para descomponer la sal, separando el cloro que forma parte del cloruro sódico. Por lo anterior se deduce que el sistema, hace uso de la sal y la electricidad para su funcionamiento.

En un principio, el empleo de este tipo de cloradores tiene muchas ventajas, y pocos inconvenientes.

Son económicos de mantener y consumen poca sal y electricidad, su precio es elevado pero no excesivo, la instalación es sencilla, y son seguros en cuanto a la posible sobredosificación del cloro. Todo lo anterior los hace muy recomendables en la potabilización de agua en el ámbito doméstico.

Bacterias y Parásitos en el Agua

Bacterias y Parásitos en el Agua

La mayoría de los microorganismos patógenos contenidos en el agua son eliminados en las primeras etapas del tratamiento en la purificación del agua. No obstante, la desinfección del agua es necesaria como uno de los pasos necesarios para prevenir que el agua potable sea dañina para nuestra salud.

Bacterias y parásitos perjudiciales en el agua

Las infecciones del parásito Giardia o el Cryptosporidium cursan con un cuadro parecido a la gastroenteritis, generalmente de mayor duración. Esta infección requiere un tratamiento específico, diferente a cuando está producida por bacterias.

Son muchas las bacterias nocivas así como los posibles parásitos que nos pueden infectar al ingerirlos en el agua, por eso siempre es recomendable que contemos con algún método de purificación en casa.

Este peligro invisible solo puede ser detectado por un análisis microbiológico, análisis debe ser realizado por laboratorios especializados mediante el cultivo de las bacterias presentes en el agua.

Desinfección del agua y del sistema purificador

Es la mejor manera de prevenir y evitar. Está en nuestras manos el desinfectar con hipoclorito de uso alimentario (lejía) o agua oxigenada con una disolución al 10% de lejía de uso alimentario o el agua oxigenada diluida al 25%. Con ellas limpiaremos todas las partes de los equipos purificadores. Esto siempre que se haga el mantenimiento, o cuando se detecten casos de infección. También desechamos todos los filtros del sistema para evitar que las bacterias puedan reproducirse en los mismos.

Cuando partimos de aguas contaminadas, lo más seguro es tener un sistema de cloración. También tenemos la alternativa más ecológica la desinfección por ultravioletas, sistema bastante fiable y que no añade químicos al agua.