“Para 2025 la intensidad de emisión (de gases de efecto invernadero) en nuestra economía será la mitad de lo producido en 1990, a consecuencia de que hemos alcanzado el 98 % de energía renovable”, dijo De León en las reuniones paralelas que acompañan el desarrollo de la Asamblea General de Naciones Unidas. “Uruguay quiere desarrollo, inversión y creación de empleo de manera limpia”, aseveró.

La ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Eneida de León, participó este miércoles 25 en la sesión informativa sobre reconocimiento de las contribuciones del sector energético a la descarbonización, en el marco de la 74.ª Asamblea General de Naciones Unidas en la ciudad de Nueva York.

La ministra resaltó que, durante la Cumbre de Acción Climática realizada el lunes 23, Uruguay se unió al compromiso asumido por 65 naciones que presentarán una estrategia de desarrollo con bajas emisiones de gases de efecto invernadero. Esto incluye la meta de constituirse en un país con una huella de carbono neutral a 2050, es decir, que las emisiones de dióxido de carbono liberadas a la atmósfera sean equivalentes a las emisiones retiradas. Esto permitiría que el Acuerdo de París fuera catalogado como irreversible y como la única oportunidad de luchar contra el cambio climático a nivel mundial, dijo la ministra.

Este compromiso uruguayo se basa en las políticas actuales que fomentan la descarbonización de nuestra economía, afirmó De León. “Uruguay quiere desarrollo, quiere inversión y crecimiento económico, quiere valor y creación de empleo; no obstante, busca hacerlo de una manera limpia. Ya para 2025 la intensidad de emisión en nuestra economía será la mitad de la de 1990 y esto se debe, en gran parte, a que hemos alcanzado el 98 % de energía renovable”, señaló.

En su discurso, relató el cambio de la matriz energética que inició en la primera presidencia de Tabaré Vázquez. “Uruguay tiene el tercer lugar en el mundo en relación con el nivel de inversiones en energías renovables y su porcentaje del producto interno bruto (PIB). En particular, se destaca la incorporación de energía eólica en la red eléctrica, que cubre alrededor del 30 % de la generación de electricidad, lo que lo convierte en el segundo país en generación eólica después de Dinamarca”, sostuvo.

La ministra también manifestó que para alcanzar estos logros es clave tener una señal política y estatal muy clara para orientar el mercado energético. “En Uruguay, esta señal no solo llegó desde el Gobierno, sino que también fue respaldada desde los principales partidos políticos, que se unieron para fortalecer esa señal”, afirmó.

Destacó el plan que permite a los operadores de transporte público comprar los primeros 150 ómnibus eléctricos, que representan alrededor del 5 % de la flota total. Esto permite que toda la cadena de valor de la movilidad eléctrica comience a desarrollarse y atraiga a nuevos proveedores, servicios y tecnología, dijo.

Agregó que asimismo la empresa uruguaya de servicios públicos de petróleo, Ancap, comenzó un programa piloto de investigación e implementación para utilizar la energía renovable con el objetivo de desarrollar hidrógeno limpio. “Este programa complementa la movilidad eléctrica liviana y el transporte público urbano, con una línea limpia renovable, también para transporte pesado y de larga distancia en todo el país”. Añadió que el objetivo es lograr la descarbonización del mercado de transporte, situación que ya logró el mercado eléctrico.

Fuente: Presidencia