Un equipo de investigadores árabes han creado un nuevo dispositivo de transformación de energía solar que puede potabilizar el agua paralelamente a la generación de energía.

Las centrales hidroeléctricas necesitan grandes cantidades de agua para generar electricidad, pero a la vez es necesario generar energía para potabilizar el agua que consumimos, por lo que normalmente ambos procesos se comprometen mutuamente. Sin embargo, un grupo de investigadores de Arabia Saudita ha ideado recientemente un dispositivo que es capaz de potabilizar agua y producir energía eléctrica al mismo tiempo haciendo uso del calor acumulado en los paneles solares para filtrar el agua.

Cuando la sociedad necesita tanto agua potable como electricidad y la producción de ambos recursos se perjudican mutuamente, la idea de estos investigadores resulta muy interesante. No sólo la purificación del agua consume energía, sino también su distribución a través de una ciudad, por lo que el abastecimiento de su población en agua potable le cuesta a Estados Unidos cerca del 6% de la energía eléctrica consumida. Por otro lado, las plantas hidroeléctricas norteamericanas extraen más de 643.500 millones de litros de agua dulce diariamente, cifra 300 veces mayor a la correspondiente al volumen de agua consumido por una central de paneles solares, aunque no produzca tanta energía.

Aunque la nueva tecnología desarrollada por el equipo árabe no es más que un prototipo, el sistema promete la posibilidad de potabilizar agua allí donde el agua dulce es escasa o está contaminada. Este sistema consiste en un filtro destilador de agua ubicado detrás de los paneles con células fotovoltaicas. La luz del sol estimula estas células que liberan calor de forma conjunta con la electricidad que producen, pero este calor, en vez de disiparse en el aire, es enviado al destilador para ser utilizado como fuente de energía para purificar el agua.

Los investigadores testearon la eficacia de su invento introduciendo en el dispositivo purificador tanto agua salada como agua con rastros de plomo y magnesio. El aparato fue capaz de transformar el agua contaminada en agua potable a través de su vaporización y posterior filtración del vapor a través de una membrana. Los científicos aseguran que el aparato es capaz de producir 1,7 litros por hora de agua potable que cumple con los estándares de seguridad de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El resultado fue agua potable limpia que cumple los estándares de seguridad de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

El invento podría ser utilizado tanto en zonas áridas como en regiones en donde escasea el agua dulce no contaminada, por lo que podría ser una solución para los más de 2 mil millones de personas en el mundo para quienes el agua potable no es suficiente. Ya existían antes de esta investigación otros paneles solares capaces de filtrar el agua, pero ninguno era capaz de desalinizar agua de mar y generar energía eléctrica en el proceso. La idea de estos investigadores podría entonces no sólo ayudar a abastecer de agua a regiones carenciadas del planeta, sino también reducir los costos de generación de energía eléctrica a partir de granjas de paneles solares.

Fuente: La República