El profesor de Tecnologías de la Escuela Técnica de Malvín Norte, Valentín Martínez, presentó la Casa Sustentable, un proyecto amigable con el medio ambiente, construido con la participación de estudiantes.

Como parte de un proyecto, La Casa Sustentable es parte de la campaña de concientización sobre “eficiencia energética, aislación térmica, energías renovables y sustentabilidad”.

Es una solución parcial ideada en la Escuela Técnica Malvín Norte que se enmarca en el “Objetivo 11 del Programa de las Naciones Unidas para de Desarrollo”.

Se trata de un prototipo de módulo multifuncional donde el usuario puede darle el uso que desee, ya sea un invernadero, sala de lectura, sala de juegos, un espacio para pensar, un observatorio astronómico, un taller de herramientas, una habitación, una cocina o darle otros usos.

Dispone de paneles solares para generar energía eléctrica. Con ella se carga una gran batería que abastece iluminación y aparatos eléctricos.

También aprovecha el sol para “precalentar agua y aire, y de esa forma ahorrar energía”.

Es sustentable porque la mayor parte de los materiales constructivos han sido reutilizados. Por ejemplo, la madera del encofrado para realizar la estructura, bolsas de nylon y cartón para la aislación térmica.

Aprovecha el agua de lluvia para regar un invernadero y dispone de filtrado de agua para reutilizarla.

Comunidad de casas sustentables

Valentín Martínez, profesor de Tecnologías de la Escuela Técnica de Malvín Norte, explicó a LARED21 que los principales ejes de trabajo son: el cuidado del medio ambiente, sustentabilidad, energías renovables y eficiencia energética.

Recordó que el proceso de construcción de la Casa Sustentable tuvo su punto de partida en 2017, con la elaboración de un aislante térmico sustentable a base de plástico. “En aquel entonces ya pensábamos mucho en la eficiencia energética, algo en lo que seguimos trabajando”.

También se había pensado en un molino de viento de 5 watts para cargar celulares.

“De ese modo se nos ocurrió utilizar la aislación térmica y el molino de viento en una vivienda, en un módulo multifuncional”, explicó Martínez.

Por tal motivo se definió la posibilidad de trabajar en la eficiencia energética aplicada en los hogares, para lo cual se diseñó una estructura que es un “módulo solar sustentable basado en el domo geodésico”.

“Además de las energías renovables y aislación térmica, también se utilizó una línea de investigación nueva como es el cabello humano, para el envolvente de la casa”, remarcó.

Asimismo se trabajó en el “automatismo y regulación de temperatura. Dispone de dos microbit: un dentro y otro fuera de la casa que se comunican entre sí y regulan la temperatura extrayendo aire frío de los cimientos o aportando aire caliente del techo, por medio de un colector térmico de aire y agua”.

Martínez destacó que en toda la comunidad educativa se involucró en el proyecto. Trabajaron más de 250 estudiantes aportando sus conocimientos desde las áreas de: informática, electricidad, belleza (en elaboración de bloques de cabello humano para aislación térmica), mecánica y carpintería. Participaron, asimismo, 80 docenes y funciones de la escuela.

“Nuestro cometido es aportar al Objetivo de Programa de Desarrollo de las Naciones Unidas sobre sustentabilidad, y en concreto con el de ciudades y comunidades sustentables”, dijo.

El docente remarco la importancia de que los materiales utilizados son “muy amigables para el medio ambiente, porque el 97% de ellos son reutilizados o reciclados”.

Añadió que “es mínimo el porcentaje del material que puede ser algo contaminante, porque se trata de plástico, pero puede transformarse en otro material”.

“Proponemos un proyecto innovador, que en el futuro pueda llegar a generar una comunidad de casas sustentables y el cuidando el medio ambiente. Para ello lo que hacemos es reutilizar, reciclar, construir, innovar, ser creativos y trabajar las eficiencias energéticas y energías renovables”, sentenció Martínez.

Fuente: La Red 21