099 847 955 | 092 207 385 | 4222 3411 info@renovablesdeleste.com

El agua pura y saludable es un tema poco conocido por la población. La mayoría de las personas creen que comprar agua embotellada es más «económico y sano» que purificar la de la cañería, cuando está comprobado que el agua embotellada contiene exceso de minerales, por lo tanto es menos pura y más dañina. En cambio, un purificador, a demás de filtrar contaminantes y bacterias, deja en el agua los minerales justos para la salud y el bienestar, con solo abrir la canilla.

Comprar un purificador no solo hará que ahorre en agua embotellada, sino que ayuda al medio ambiente bajando el consumo de plásticos.

Si quiere saber cuáles son los parámetros del agua, visite nuestra nota al respecto: Parámetros del agua.

Un agua potable, de alta pureza es aquella cuyo contenido en minerales es inferior a 100 miligramos por litro (mg/l) de residuo seco. Este residuo seco es la cantidad de sustancias que quedan después de evaporar un litro de agua.

Este residuo seco debe contener menos de 20 miligramos por litro de sodio. Esto último es de suma importancia para aquellas personas que padecen de hipertensión u otras patologías.

Que su ph sea cercano o superior a 7º de ph.

Es en este punto donde la purificación del agua se vuelve de vital necesidad. Siempre que el agua pase por un purificador o una planta de tratamiento de agua potable se altera su pureza, ya que se añaden varios químicos para el proceso. Varios de ellos claramente nocivos a la salud como el cloro, flúor y los floculantes (derivados del aluminio).

No es lo mismo una zona que se abastece de pozos situados en una área natural libre de contaminación, que los que utilizan el agua de arroyos y ríos mucho más expuestos a cualquier tipo de químicos, o deshechos.

Cuando el agua potable de una zona presenta alguna muestra sobre la posible presencia de químicos, ya sea por los herbicidas o pesticidas utilizados en agricultura, es importante recurrir a la ósmosis inversa como sistema de tratamiento de agua. En el resto de los casos y siempre que se cumplan los anteriores parámetros, un purificador de una o varias etapas será necesario para su bienestar. Con ello tendremos agua de la cañería realmente sana, con los minerales esenciales y saludable, todo en su casa.